2006-01-22

Día 2. ASCENSO AL CERRO PIEDRA PARADA

Detrás del vuelo del Cóndor ...

Retomamos el camino de ripio hacia Patacala donde se encuentran grandes piedras de granito negro, rosado y gris y fundamentalmente las piedras lajas conformando gigantescas rocas que hacen de paredones al camino. Por todos lados hay jarillas, algarrobos, chañares y quebrachos



detalle de las formaciones geológicas y la vegetación típica




al pie del cerro piedra parada donde comenzamos el ascenso a pleno sol, a las 13 horas aproximadamente y con mucho calor...


Comenzamos a ascender por senderos de montaña que por momentos desaparecían entre las formaciones pétreas y la vegetación , dificultando la marcha.

En distintos miradores formados en la montaña comenzamos a apreciar el paisaje . Desde aquí vimos la represa de Olta y el cañón cortado en la montaña que forma el desfiladero del río hacia el llano.

Desde más arriba apreciamos la represa, el lago y la ciudad de Olta. Desde allí los llanos riojanos hasta el horizonte



Al apretar el calor durante la subida la montaña adquirió un carácter especial, la traspiración y la vista nublada le dieron una imágen propia de los sueños y fue allí cuando al paisaje extraordinario se le sumó el Cóndor, que intrigado se deslizaba sigiloso sobrevolándonos en círculos..



Forma pareja de por vida, por eso se love siempre de a dos. Según cuentan cuando uno de ellos muere, el otro levanta vuelo y se suicida arrojándose en picada hasta estrellarse en las rocas de la montaña...

Son magníficos. Son imponentes. Tomamos conciencia cuando en vuelo rasante pasaron muy cerca nuestro en la cumbre, con sus alas extendidas y suspendidos en el aire...





Quizá no vea otra vez los cóndores desde tan cerca, quizá pueda otra vez ir a buscarlos, pero igual cerrando los ojos siempre voy a encontrar la imágen de su forma suspendida contra el azul del cielo en las cumbres de las montañas riojanas...


Después de una hora y cuarenta minutos y varias detenciones - mías especialmente- para recuperar el aire llegamos a la cima. La única sombra para soportar el intenso calor estaba debajo precisamente de la Piedra Parada...


Desde arriba la vista es maravillosa y parece infinita




Ale en la cumbre...

Luciano en la cima...



y para que vean ... yo tambien llegué..............

El descenso fue más rápido, una hora aproximadamente. Durante la bajada encontramos un chorrillo de agua cristalina que tan sólo con su ruido a agua ya nos refrescaba. Fue un alivio al gran calor de la hora.

Desde allí nos fuimos directamente hacia PATQUIA, nuestra próxima etapa.